Me han preguntado en varias ocasiones por el concepto de baja visión. Desarrolladores que trabajan en el mundo de la tecnología, incluso personas con discapacidad visual, tienen una idea errónea de los términos: discapacidad visual, baja visión y ceguera. Incluso, se puede llegar a afirmar que las organizaciones, personas afectadas y profesionales, del sector de baja visión, a través de los medios de comunicación realizan definiciones y afirmaciones equivocadas, llevando a una mala interpretación del significado de la baja visión.

 

Se está consiguiendo que se asuma el concepto de discapacidad visual al sector de personas ciegas, obviando la baja visión, o que se identifique a una persona con resto visual, a otra con ausencia de visión, al aceptar que baja visión es lo mismo que ceguera. La realidad es que la discapacidad visual está formada por la baja visión y la ceguera, y si un individuo con resto visual precisa de un bastón para desplazarse en ciertos momentos del día, ello no implica una privación de su visión, sino que sólo está mermada.

 

Discapacidad Visual

El sistema visual abarca tres partes inseparables: los órganos periféricos (los ojos con sus órganos auxiliares), el nervio óptico y el centro visual en el córtex cerebral. La visión sólo funciona cuando estas tres partes trabajan conjuntamente. Si cualquiera de las tres no funciona (v.g. debido a una inflamación, un tumor o una lesión), se pierde la percepción visual. Si el daño es bilateral, se pierde más del 80% de contacto con el mundo exterior, puesto que la vista es responsable del 80% de nuestro contacto con el entorno (Kvetonová, Rehurek. 2011, pg. 33)

La discapacidad visual se refiere a personas con deficiencias funcionales del órgano de la visión y, de las estructuras y funciones asociadas, incluidos los párpados (OMS, 2013a; OMS, 2013b). Está determinada por los niveles de deterioro de la función visual, y que se establece tras la medición de la agudeza visual y del campo visual de cada uno de los ojos por separado. Los demás aspectos de la capacidad funcional visual, como la acomodación de la visión, sensibilidad al color, contraste y diferentes intensidades de iluminación, la visión binocular y el uso pragmático del resto visual, que pueden ser controladas garantizando unas condiciones de iluminación óptimas, con una orientación adecuada y manteniendo constante la intensidad, no son cuantificados para valorar en la práctica clínica distintos niveles de deterioro funcional, aunque sí se tienen en cuenta en lo concerniente a la visión binocular a efectos legales para la obtención de permisos o licencias de conducción de vehículos y para los baremos de indemnizaciones sociolaborales. (Martínez Liébana, 2000, cap. I; Rodríguez Fuentes, 2005).

La Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE9MC, 2014) indica que el deterioro visual se refiere a la limitación funcional del ojo, como puede ser la disminución de la agudeza visual o el campo visual, y lo distingue de la incapacidad visual como una limitación de las capacidades del individuo, como las reducciones en la capacidad de lectura o las habilidades profesionales, y de la minusvalía visual, que indica una limitación de la independencia personal y socioeconómica, como la movilidad limitada o limitación de empleo.

Por tanto, aunque se suelen emplear diversas tipologías o clasificaciones en base al grado de visón, en la clasificación de la discapacidad visual se usarán los indicadores de agudeza visual, que es la capacidad de apreciar el tamaño más pequeño con los ojos, y campo visual, que es el espacio que los ojos abarcan mirando a un punto fijo, sin movimientos.

 

Clasificación de la Discapacidad Visual

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2014), la función visual se subdivide en cuatro niveles: visión normal, discapacidad visual moderada, discapacidad visual grave y ceguera. La discapacidad visual abarca la discapacidad visual moderada y grave, y la ceguera (OMS, 2012).

  • la ceguera se define como una agudeza visual de presentación inferior a 3/60 (0.05), o una pérdida del campo visual a menos de 10°, en el mejor ojo.
  • discapacidad visual grave se entiende una agudeza visual inferior a 6/60 (0.1) e igual o superior a 3/60 (0.05).
  • discapacidad visual moderada, una agudeza visual de entre me nos de 6/18 (0.3) y 6/60 (0.1)

La discapacidad visual moderada y la discapacidad visual grave se reagrupan comúnmente bajo el término “baja visión”, y el total de casos de discapacidad visual están representados conjuntamente por la baja visión y la ceguera (OMS, 2014).

 

imagen mostrando el rando de la baja visión y ceguera dentro de la discapacidad visual

 

Baja Visión

El rango de la baja visión está comprendida entre el límite máximo inferior 6/18 (0.3) y mínima superior a 3/60 (0.05), según la escala de Snellen; en cuanto al rango del campo visual se encuentra entre los límites máximo inferior de 20º y mínimo superior de 10º. Mientras que el término ceguera, se concibe como el estado caracterizado por la ausencia operativa de visión, y abarca desde 0,05 hasta la no percepción de la luz, o una restricción del campo visual inferior a 10º alrededor del punto de fijación. (ONCE, 2004, cap. 1; Rodríguez Fuentes, 2005; Martínez Liébana, 2000, cap. VI).

La baja visión es el grado de visión parcial que permite su utilización como canal primario para aprender y lograr información (Cebrián de Miguel, 2003), y limita las capacidades de las personas a la hora de realizar actividades cotidianas, pero precisa de adaptaciones sencillas para poder llevar a cabo algunas de ellas: leer en tinta con ayudas ópticas o con ampliaciones (Barraga, 1989). Es el resto de visión suficiente para reconocer objetos u orientarse con la vista, pero existen dificultades para leer y distinguir tamaños e imágenes a distancias normales, aunque utilicen gafas o lentillas.

Una persona sufre de baja visión cuando no ve con la calidad que le permita manejarse diariamente con independencia, esto es: no poder leer correctamente los carteles que se le presentan en la calle, en los lugares públicos, el transporte; dificultad en distinguir colores para comprar ropa, vestirse; con cierta regularidad tropezarse con bordillos, muebles; leer con dificultad libros, periódicos, paneles, ordenador, teléfonos móviles; no ver bien de cerca para cocinar, realizar labores en casa; no reconocer a las personas conocidas. Las personas con baja visión es que no pueden corregir su deficiencia con gafas o lentes de contacto, provocándoles una discapacidad visual que influye en su calidad de vida y que el entorno al no estar adaptado ni ser accesible les produce una minusvalía impidiéndoles realizar trabajos sencillos y cotidianos (Sánchez Caballero, 2013).

 

Cifras de la Baja Visión en el Mundo

De acuerdo con las estimaciones de la OMS (WHO, 2012), en 2010, 285 millones de personas del mundo se encuentran con discapacidad visual, 39 millones de ellas son ciegas, y 246 millones son personas con baja visión. La discapacidad visual es más frecuente en los grupos de mayor edad, el 82% de las personas ciegas y el 65% de las personas con baja visión eran mayores de 50 años.

Estimación global de número de personas con discapacidad visual por edad, 2010; para todas las edades el paréntesis corresponde a porcentaje (%)Estimación global de número de personas con discapacidad visual por edad, 2010; para todas las edades el paréntesis corresponde a porcentaje (%)
Edad (años)Población (millones)Ciegos (millones)Baja Visión (millones)Discapacidad Visual (millones)
0-14 1.848,50 1,421 17,518 18,939
15-49 3.548,2 5,784 74,463 80,248
>= 50 1.340,80 32,16 154,043 186,203
Total 6.737,50 39,365 (0,58) 246,024 (3,65) 285,389 (4,24)

Fuente: (WHO, 2012)

Con los resultados estimados en 2010 por la OMS, se observa que la baja visión es el 86,31% del total de la discapacidad visual y que la ceguera es el 13,68%.

 

Las Cifras de Baja Visión en España

En la Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia (EDAD) (INE, 2008; Gómez-Ulla, 2012) del 2008, se realiza una estimación sobre discapacidades, deficiencias y estado de salud de la población de personas de 6 y más años que residen en España, donde la discapacidad relacionada con la visión está agrupada en cuatro tipos:

  • Percibir cualquier imagen (58.300 personas).
  • Tareas visuales de detalle (673.600 personas).
  • Tareas visuales de conjunto (662.100 personas).
  • Otros problemas de visión (357.400 personas).

Siendo el total de personas con problemas de visión de 979.200. Se observa que la suma de los cuatro grupos no coincide con el total, debido a que una persona puede tener más de un tipo.

Para simplificar el estudio estos cuatro grupos se reducen en dos: ceguera total (el primer tipo) y baja visión (los otros tres) (Gómez-Ulla, 2012). De esta manera se estima que de un total de 979.200 personas padecen algún tipo de discapacidad visual, de las cuales 58.300 son ciegas total, el 5,95%, y 920.900 tienen baja visión, el 94,04%.

 

Referencias Usadas:.

BARRAGA, N. 1989. Program to Develop Efficiency in Visual Functioning: Diagnostic, assessment Procedure and Design for Instruction, Lousville, Ky, American Printing House for the Blind.

CEBRIÁN DE MIGUEL , M.D. 2003. Glosario de discapacidad visual. ONCE, Dirección de Cultura y Deporte. Madrid. ANORMI, S.L. ISBN: 84-484-0090-9.

CIE9MC . 2014. Clasificación Internacional de Enfermedades, 9a revisión. Modificación Clínica. Madrid: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. ISBN: 978-84-7670-721-0.

GÓMEZ-ULLA, F. (coor.). 2012. Informe sobre la ceguera en España Fundación Retinaplus+ y Ernst & Young.

INE. 2008. Encuesta de Discapacidad, Autonomía personal y situaciones de Dependencia (EDAD) . Instituto Nacional de Estadística .

KVETONOVÁD, L.; REHUREK, J. 2011. Tratamiento Educativo de la Diversidad de Tipo Visual. GENTO PALACIOS, S. (coor.). UNED. Madrid. ISBN: 974-84-362-6201-8.

MARTÍNEZ LIÉBANA, Ismael (coor.). 2000. Aspectos evolutivos y educativos de la deficiencia visual. VILLALBA SIMÓN , M.R. (dir.). Colección Manuales ONCE, Dirección de Educación. ISBN: 8448402227, 9788448402228.

OMS. 2012. Change the Definition of Blindness. Definitions of blindness and visual impairment. Ginebra, Organización Mundial de la Salud.

OMS. 2013a. 66.ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD. Proyecto de plan de acción para la prevención de la ceguera y la discapacidad visual evitables 2014 – 2019: Salud ocular universal: un plan de acción mundial para 2014 – 2019 Informe A66/11, punto 13.4 del orden del día.

OMS. 2013b. Salud ocular universal : un plan de acción mundial para 2014-2019. Organización Mundial de la Salud. ISBN: 9789243506562.

OMS. 2014. Ceguera y Discapacidad Visual Organización Mundial de la Salud. Nota descriptiva N° 282. [Consultado el 7 de enero de 2015].

ONCE. 2004. La sordoceguera: Un análisis multidisciplinar Organización Nacional de Ciegos Españoles: Dirección General.. Madrid. ISBN: 84-484-0142-5. [Documento en línea].

RODRÍGUEZ FUENTES, A. 2005. ¿Cómo leen los niños con ceguera y baja visión?. Colección Escuela y necesidades educativas especiales. Aljebe. Archidona (Málaga). ISBN: 84-9700-231-8.

SÁNCHEZ CABALLERO, M. 2013. El rol de las asociaciones de personas con discapacidad en el fomento de la inclusión y accesibilidad tecnológica en la Sociedad de la Información y el Conocimiento Trabajo Fin de Master. UNED. Facultad de Educación.

WHO. 2012. Global Data on Visual Impairments 2010 Worl Health Organization.


 

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